Refinería La Británica Primera Parte

Refinería La Británica Primera Parte

Hoy abro un especial que se compone de dos artículos. Vamos a visitar los depósitos de la antigua refinería de “La Británica”. En este primer artículo os hablaré de su historia y os pondré las fotos de la primera expedición que se organizó por parte de AlicanteVivo para visitar el interior de estos depósitos que esconde Alicante y que no muchos conocen. En unos días publicaré las fotos de la segunda expedición, organizada de nuevo por AlicanteVivo pero en una colaboración estupenda con “Gestor de Transports i Ports (GTP)” quien nos habilitó el interior con luz y nos guió en parte del recorrido explicándonos los entresijos de esta joya.

Comenzamos con el primer artículo de “La Británica”, la antigua factoría de Campsa en Alicante:

 

La historia que os voy a contar ahora es un breve resumen de lo que nos contó nuestra web hermana “AlicanteVivo” sobre la “Refinería “La Británica“. (Podéis pulsar el enlace para leer la historia completa)

A la izquierda de la Serra Grossa y unida a ella hay una montaña de 300m de largo por 250m de ancho y unos 60m de alto (la sierra de Santa Ana). Sin embargo lo realmente importante es lo que esconde en sus entrañas. Pero vámonos primero a finales del siglo XIX, concretamente al año 1875 cuando, aprovechando la cercanía con un pequeño embarcadero (actual Tiro de Pichón) se instala en las faldas de esta montaña que os he comentado una refinería de Petróleo. Esa industria creció y creció y ya en el siglo XX llegó a suministrar el 50% del combustible en España. En el 29 pasó a manos de Campsa, con una extensión de unos 70.000 m2. En esas fechas la cosa estaba agitada y la demanda de combustible crecía sin embargo había algo que escaseaba y era el suelo. Pero con la idea de expandir la refinería y consevarla ante cualquier posible ataque aéreo, se presentó una proyecto de factoría subterránea para Campsa ya en el año 37, en plena Guerra Civil. Como resultado se excavaron en la roca una serie de galerías subterráneas donde se iba a almacenar todo el combustible.

Imagen aérea de Google Earth con el plano de las galerías superpuesto en el que se pueden apreciar las galerías

Las galerías conducían a unos depósitos abovedados conectados entre si por otras galerías secundarias. Había unas 16 galerías pequeñas y 8 grandes en el interior, luego en el exterior había 3 galerías de mayor tamaño de las que hoy sólo se conserva 1 (las otras perecieron por las obras del TRAM, más abajo os pongo una imagen que he encontrado en mi archivo de las galerías antes de ser destuidas.)

Vista de la única galería exterior que se conserva.

Estas son las dos galerías que pasaron a ser historia “gracias” al TRAM.

En 1966 CAMPSA decidió trasladar los depósitos al muelle de poniente abandonando las instalaciones de la Serra Grossa y dejándolos en el olvido hasta prácticamente hoy. Todo lo que había en el interior se desmanteló y nada más se supo de esa zona que era, incluso, desconocida por la mayor parte de los alicantinos.

Exterior de lo que queda de la refinería. (Imagen HDRi)

Muchos ignoran que tras estas paredes que ven a diario en la carretera de La Cantera se esconde un lugar como la Británica. (Imagen HDRi)

Esas galerías han estado abiertas desde que la actividad en ellas acabó, accesibles a cualquier persona que conociese su existencia pero en marzo de 2008 se cerraron definitivamente para estudiar qué hacer con ellas. El Ayuntamiento de Alicante tiene algunos bocetos de lo que esas galerías serán en el futuro, reutilizando las bóvedas como rocódromos, salas de audición, teatros, etc. Sin embargo un grupo de “privilegiados”tuvimos la oportunidad de visitarlas por última vez una semana antes del cierre…

Describir lo que uno siente al estar ahí dentro es complicado. Para empezar el suelo tiene una capa de polvo muy volátil que con sólo poner el pie encima hace aparecer una nube que se mete hasta en el carnet de identidad. Al margen de ese “pequeño” problema, cuando avanzas por la galería principal, poco a poco vas dejando de oir el mundanal ruido de la carretera y un silencio lo cubre todo hasta tal punto de que cuando nos hemos adentrado lo suficiente como para dejar de ver la luz de la entrada, pasamos a una oscuridad total y un silencio que nos hace olvidarnos que estas galerías están justo en la misma ciudad. La puerta por la que entramos es la que está más a la derecha, realmente la única accesible pues las otras dos tienen un desnivel que, aunque es salvable, no es recomendable porque entre el polvo y que está más oscuro que la axila de un grillo pues es algo peligroso.

Una vez dentro empezamos a caminar por la galería principal tercera y observamos a la derecha las diferentes entradas a los depósitos más pequeños. Pasado el segundo depósito tenemos a nuestra izquierda el primer gran depósito abovedado, enorme en todos los sentidos y que se comunica con la galería central. En esta galería central podemos ir al resto de depósitos grandes, 8 en total. Transversalmente esos depósitos están conectados entre si de dos en dos a través de las galerías secundarias. En la siguiente imagen tenéis el mapa de todas las galerías.

Como podéis ver es difícil perderse pero no es imposible ya que no hay nada de luz. Sin embargo todos depósitos pequeños (tanto los de la derecha como los de la izquierda) tienen una abertura en la parte de arriba que están alineadas para que la luz del sol entre a través de ellas aportando un hilo de luz y sirviendo a la vez de vía de ventilación, aunque en los depósitos más profundos no se aprecia la luz.

Evidentemente para andar por las diferentes galerías hay que tener muchísimo cuidado porque, a parte de algunas caidas a distinto nivel, por el camino nos encontraos restos de maderas, raíles de vagones e incluso utensilios que han permanecido años dentro de los túneles con los que es fácil tropezarse. Además cuanto más se anda más polvo se remueve y como podéis ver en la sigiente imagen el polvo se queda en el aire dificultando la respiración, por no hablar de las paredes que están teñidas de negro, probablemente debido a algún incendio que podría haber tenido lugar cuando se desmanteló la factoría, y que manchan con sólo mirarlas.

Personalmente espero que se vuelvan a abrir al público y que el cambio que haga el Ayuntamiento no le quiten a las galerías ese encanto que tienen. Para mi la reforma ideal sería una limpieza exhaustiva y un alumbrado que permita recorrer los distintos depósitos sin peligro. Confiemos en que el Ayuntamiento siga trabajando en el asunto y que cuando pasen estos malos momentos económicos podamos decir que Alicante ha recuperado algo que muchos desconocen que tiene y que muy pocas ciudades poseen: Unas galerías subterráneas en las entrañas de la montaña más emblemática de la ciudad.

Os dejo con las fotos y con algunos comentarios de las mismas, recordad que podéis pulsar en ellas para verlas más grandes y disculpad la calidad de algunas de ellas pues el autoenfoque de la cámara con el polvo que había en el aire no rindió al máximo. ¡Qué las disfrutéis!

Hay una parte en la galería central por la que hay que pasar semi agachado.

Aconsejable ropa oscura porque las paredes no son negras…. “están” negras.

Restos de la instalción eléctrica.

En una de las galerías hay una abertura hacia arriba que va a parar a la parte de atrás de la montaña (la parte del Alcampo) Si os fijáis, desde el parking del centro comercial se puede apreciar una especie de “ventana” en la roca. Este agujero conduce al interior de las galerías, quizá fuera o bien una vía de escape o un respiradero. Hoy está tapado con maderas para evitar que entre la gente.

Una luz al final del túnel y Pau preparado para inmortalizar el momento.

A la derecha se van sucediendo los accesos a los depósitos.

Pared y techo de uno de los depósitos totalmente teñido de negro.

Abajo a la izquierda podéis observar la entrada de luz que os comenté antes, se supone que por ahí entra el haz de luz directamente desde la primera galería.

Aquí se aprecia mejor.

Acceso a cualquiera de los depósitos a través de cualquier galería.

Esta es la salida / entrada por la primera galería principal. Aqui hay un desnivel por lo que no es aconsejable utilizarla.

Y mirando hacia dentro podemos observar la galería con algo de luz natural y a la izquierda el acceso al primer depósito.

Esa luz que hay al fondo es alguien del grupo, como véis la profundidad de la galería es tremenda. Si pulsáis la foto para verla más grande observaréis que hay otra segunda entrada a la izquierda y frente a ella una entrada a la derecha. Esta es una de las entradas a uno de los depósitos grandes. Las galerías primera y tercera tienen entradas a un lado a los depósitos pequeños (8) y a otro a los grandes (4)

Este es el interior del único depósito exterior que queda en pie.

Vista del depósito exterior desde arriba con el mar de fondo.

Maqueta 3D

Fuente de la historia:
- La Refinería de La Británica (Alicante Vivo)
- Rubén Bodewig y La Británica (Alicante Vivo)

Expedición a La Británica del 16 de marzo de 2008:
- Expedición a los depósitos subterráneos de la británica (Alicante Vivo)

Para terminar os dejo un vídeo elaborado por Juanjo de Alicante Vivo sobre la última expedición a la Británica:

Refinería “La Británica” Primera Parte Fotos 41

Tengo que agradecer a Alicante Vivo que me diera la oportunidad de poder acomparles a esa expedición, realmente es uno de esos días que no se olvidan facilmente.
¡¡¡¡ Gracias compañeros!!!!

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Pulsa aquí para ver la Segunda Parte.

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